Como un gran útero la tierra se desgarra. Me concede indivisas flores abiertas del infinito - que yo comprendo en mi jardín florecido: puesto que nuestro amor se descubrió por ejemplo, una manzana una frutilla,o un plátano, maduros - . El planeta, este mendrugo de tierra aquí, frente a mi puerta, se partió.
viernes, 10 de diciembre de 2010
sábado, 27 de noviembre de 2010
Vigioniria VII
Perfecta. No
no es.
Imperfecta
es la luna
y bella.
Tanto como
mis óvulos azules
bochas
dominadas,
azarosas
jugando
a la ronda lunar.
Cicla con el sol
por eso
hay amarillo
de luz.
Calor dorado
de incubación.
Anido,
empollo
ideas y carne,
sangre y pelos.
A voluntad.
Ilusión Real Ilusión.
no es.
Imperfecta
es la luna
y bella.
Tanto como
mis óvulos azules
bochas
dominadas,
azarosas
jugando
a la ronda lunar.
Cicla con el sol
por eso
hay amarillo
de luz.
Calor dorado
de incubación.
Anido,
empollo
ideas y carne,
sangre y pelos.
A voluntad.
Ilusión Real Ilusión.
Vigioniria VI
Versos
cercanos a la muerte.
Y no la pienso.
Sumisa
como una farola
que tarda
en encenderse,
me cubro
los brazos regordetes.
Son de una mujer
- me digo -
una mujer no maravilla.
cercanos a la muerte.
Y no la pienso.
Sumisa
como una farola
que tarda
en encenderse,
me cubro
los brazos regordetes.
Son de una mujer
- me digo -
una mujer no maravilla.
VigioniriaV
Enhebro rubíes
como lo hiciera
un poeta antiguo,
muerto.
No me averguenzo
por lo romántica
ni siquiera
por nada.
Absorta
observo a Morfeo.
Se hace dueño
de mi cuerpo.
No puedo escribir
con estos párpados
que de tanto cerrarse,
duermo.
como lo hiciera
un poeta antiguo,
muerto.
No me averguenzo
por lo romántica
ni siquiera
por nada.
Absorta
observo a Morfeo.
Se hace dueño
de mi cuerpo.
No puedo escribir
con estos párpados
que de tanto cerrarse,
duermo.
Vigioniria IV
No hay como la noche
para recibir
musas.
Quieta, mansa,
tal vez estrellada
y sin embargo
tumultuosa,
secreta,
mágica,
diosa.
para recibir
musas.
Quieta, mansa,
tal vez estrellada
y sin embargo
tumultuosa,
secreta,
mágica,
diosa.
Vigioniria III
Pinto y
entonces puedo escribir.
Pues la mano,
libre de palabras,
danza
con los colores
de la madrugada.
entonces puedo escribir.
Pues la mano,
libre de palabras,
danza
con los colores
de la madrugada.
Vigioniria II
Secas las pinturas,
duros los pinceles,
cansada yo
y es el escritorio revuelto.
Cierro los párpados,
bostezo
y me dejo caer
con los truenos
que me llevan en andas
hasta la cama
y veo,
como último reflejo,
el destello
de la mañana.
duros los pinceles,
cansada yo
y es el escritorio revuelto.
Cierro los párpados,
bostezo
y me dejo caer
con los truenos
que me llevan en andas
hasta la cama
y veo,
como último reflejo,
el destello
de la mañana.
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