sábado, 27 de febrero de 2010

La NUTRICIA (o La Gran Teta)

M’ hijo


que bebe

de la gran teta.


Destapamos

un conducto

que se abre

al amor.



Por allí

fluye, finalmente

lo que soy: baile,

poesía, canto,

música,

colores.



Por la ubre

tomo lo que soy

y nutro la vida.



Yo misma

bebo y doy.



Aunque

no comprendan

mi alegría

he salido

de la noche

más oscura.



Habrá otras.

Habrá de donde beber.

viernes, 26 de febrero de 2010

NANA


Igual que a una cebolla

develo mis velos

Así me voy sanando

de afuera pa’ dentro.

Las vértebras
se me alinean

Despido esa joroba.

Me voy

enderezando

y comienzo

a ser yo misma.



Se me destaparon

los conductos

y todo es

abundancia.

Ya no pido permiso

para usar los

colores.



Se liberaron mis dones.

Hacía tiempo

andaba buscando mi voz

y ahora

ando cantando

como si no

fuera yo.



Al principio,

fueron las manos.

Las abrí

para sanar desde la tierra:

para escribir

para pintar.



Después me vino

lava por la garganta.



Es todo este cuerpo

dormido

que despierta

encantado.

Entumecidos

los huesos,

así: las ideas.


Estoy siendo

Arco Iris

como puente

que invita a

los amigos

a venir del otro

lado.



Y es verdad: El otro día

anduve llorando

por haberme

dejado estar

tanto.

Pero ahí nomás

me curaron

con curitas

y palo santo.



Así,

me voy sanando

de adentro pa’ fuera.



Sana, sana,

Sanó.

lunes, 22 de febrero de 2010

Hay una música que viene de afuera


Llueve.
Llovemos todos.
Lorra. Arrasa.
Ensucia. Limpia.
Lloramos todos.

Agua.
La misma en su doble versión:
La que purifica
y sin embargo,
nos puede dejar
desvastados.

Pobres los pobres
y también los ricos.
El agua elige.
El cielo.

Nos arrulla
en el suave golpe en las piedras.
Nos ahoga
el olfato y los oídos
la boca
y los pies.

Tal vez nos mate
Quizás nos ayude
a vivir.

El agua danza hoy
con furia,
con todas las gotas
que puede.
Invade, sitia,
prohíbe, detiene.
Lleva consigo.
Alegra al
espíritu nostálgico
que puede mirar
por la ventana
y entristece
al amante del sol
y a los que no
deja volver.

Truena.
Seca un relámpago.
Los temerosos
cierran las ventanas.
El agua corre y
se lleva zapatos.
Muchos zapatos.
Y memoria.
La lluvia es presente.
A veces, no deja
pasado.

Agua.
Agua que pudre y
agua que refresca.

Llueve
y parece que no
va a parar.

Llueve
y no para
más.

Paró.
Siempre para.

domingo, 14 de febrero de 2010

Loba - Luna

Quiero a la Luna por blanca


que se cubre con el manto de la noche.

La Luna me recuerda,

me trae lo viejo,

lo antiguo.

La Luna no es santa

y me refleja.

La Luna es esencia

es luz

es alma

es vieja

y esta noche es nueva.

Se ve espléndida

como una reina.

Nostálgica

como una madre,

romántica como una niña

sabia

como la tierra.

Hoy la luna me hace de puerta.

Aúlla.
Canto


para obtener mi cuerpo

no para que idolatren

sus piezas.

Canto

por un cuerpo de mujer

que pueda

bailar

amamantar

y hacer el amor.

Canto

para crear este cuerpo

a voluntad.

martes, 26 de enero de 2010

Canción gitana de entre casa




Ay  .    .    .   no hay dolor


que no me duela, que no me duela

No hay dolor

que no nos duela, que no nos duela.



Mi bien, mi bien

dejame beber la luna

que me la beba, yo toda entera

p que se calmen penitas penas

penitas penas.



Ay   .   .   .     como yo viviera

como yo viviera

la vida entera

como una niña, como una niña

flaca y risueña.



Ay, no hay dolor

que no me duela, que no me duela

No hay dolor

que no nos duela, que no nos duela.



Recitado


Vería yo,


todas las tarde (s)


por la ventana


si supiera


que mi amo (r)


me mirara.






Que nací sola


y al mirarme en el agua


pues me veo igual:


Sola y amargá





Ay, no hay dolor

que no me duela, que no me duela

No hay dolor

que no nos duela, que no nos duela.

sábado, 23 de enero de 2010

O




Me quedan mis pies.

La panza está boba.
Me mastico los cachetes
y los brazos
se me arrugan.

Me duelen las rodillas
los dientes se me aflojan
los párpados hinchados
y las pestañas caídas.

Sólo me quedan
estos pies ampollados
picados
anchos
que se apoyan de costado.

Me quedan los pies
y ¡ha! Esa línea
que se hace entre las piernas
cuando junto las rodillas
y se me ve el triángulo
en el espejo.

Me queda
la niña chiquita,
la adulta no sé donde está.

No me quedan
los pelos
caídos en el inodoro.
Están las arañas
y los pozos,
y ya no está
la sonrisa bondadosa.

Sin cuello,
me quedan las axilas
con perfume
de Enero
en Buenos Aires.

Estos pechos
ya dejarán de ser míos
y se irán por la vida,
que hace lo que hay que hacer.

Desperdigo pedazos
de piel y de
sangre.
A dónde voy
con esa piel
con esa sangre.

Dónde estoy.
Acá con mi mano izquierda,
tembloroza.
Con el pulso
del corazón en el dedo,
con la boquita
arrugada
de concentración.

O me fui
con el pis de esta mañana,
con el residuo
que me saqué de los
dientes.

Cuándo me fui
y dónde estoy.

O soy el sueño
que soñé esta madrugada.
O escapé con el
suspiro que exhalé
de tristeza.

Dónde estoy

Me fui con las
uñas que me corté
o con los
mocos que dejé
en el pañuelo.

Dónde estoy

No sé si mi alma
esté en mi
cuerpo.

No sé si ésta
que veo en el espejo
soy yo.

Quizá haya otro
cuerpo para mi
o no haya ninguno.

Dónde estoy

                 Aquí,
                       donde me fui.