jueves, 6 de mayo de 2010

Soy de Temer

Hace poco explotó mi inocencia resistente.

Me reventó en la cara.

Y por esa grieta herida se me escapa una maldad

que no tenía.

Estancada como el agua de una fuente de plaza

mal querida.

Soy triste, toda triste y vacía.

Y hoy, hoy, mi alma no me asila.

Silenciosa, incompasiva,

hoy, hoy, soy de temer:

Implacable y despiadada.

Ya no seré la misma:

Me he vuelto inclemente, fría

rigurosa, hasta violenta

con tal, con tal

de que no me pases por arriba.

Así

Lo único que quiero es sembrar.


Que renazca todo ese amor nuevo

y que venga hacia a mi

en borbotones.

Así me quedo hasta que

Y qué si estoy triste y sin sentido.

Y qué si deambulo como zombi.

Por esta casa, una,

que ya no es mía y no me importa que sea de nadie más.

Y qué si cuando barro tiro toda la basura en la rejilla de este décimo piso.

Que se tapen todas las cañerías y que reviente el edificio por el aire.

Así estoy, así me quedo.

Hasta que se me pase toda la bronca, todo el hartazgo.

La desilusión, el dolor y la ansiedad.

Hasta que se pudra la incertidumbre,

y salga a la luz el destino.

martes, 20 de abril de 2010

Canto de Nueve Lunas


A mi Trinidad querida


Estaba ella cantando


como si de todo fuera inmune

y se le coló una semilla

que la vino a despertar:

de mujer a mujer-mamá.



Estaba en la granja del nunca jamás

y de un plumazo

hechó raíz en la tierra

desde el medio de las piernas;

Si ahora, por arriba tambalea,

hubo días en que no se dejó así nomás.



Trinó se asustó juró y perjuró

Se dijo cosas absurdas

con la voz del juicio peor.

Ahora pide fuerza, valor

para tomar con entereza

lo que ella misma

creó.



Vendrá tu espejo mayor

espejo de dos.

Amarás como a nadie

esta vez,

más que cualquier amor.

Y no habrá nada más importante

Mi trinor.



Vendrá la niña con el pan

y habrás de cantar entonces

allí, donde debías cantar.

No has de preocuparte

pues tus alas batirás

aunque con ellas no sólo vueles:

a alguien protegerás.

Se trata de ti, por fin.

Se trata de ti.

Allí, en un punto concentrado

hallaré toda tu luz.

Y sabré cuál es tu tarea

Y me dirás, sin querer y sabia

cuál es la mía.



Otra vez, me enseñas el camino.



Ya te sabía madre

en esos tiempos del nunca jamás.

Son tan evidentes

todas las canciones de cuna que llevas contigo.

Y las caderas del dar.

Unas manos hermanas del tambor.

Y las delicias de las ollas.

Toda tú se muestra madre.

Amorosa como la tierra

que es mamá.



Bailaré contigo todas las lunas

y me lo enseñarás todo.

Y cada vez con más equipaje.

No te preocupes,

habrá vuelos siempre.

jueves, 1 de abril de 2010

No Creo

Vasija que no germina


el viento

no le trae semillas.

Fertilizadas las tierras

de por aquí y allá

pero de esta maceta,

en mi puerta

no nace planta

alguna.



No hay creación

y no hay éxtasis.

miércoles, 31 de marzo de 2010

A Luz

Cientos de moléculas


de mi cuerpo

en plena transformación,

que va de A a Z.

Van quedando ahora

como granos del lado del revés

exactas opuestas.

Cada una llenándose de amor,

las veo: faros pequeños de luz.

Se ejecuta

una maravillosa mutación

completa.

Igual a la oruga

previa alada

ando aturdida.

Suspendida en una rama

del árbol del mundo

permanezco en estado de quietud

después de gran ebullición,

de casi arrastrarme

desgastada.

Voy llegando con los últimos

suspiros.

Y todo fue amor.

Y todo será.

lunes, 29 de marzo de 2010

ALITHEA

ALITHEA




Voy en viaje y arrojé lo esencial

a mi valija:

Un abanico de silencios.

Llevo despertares

Y una visión de la pureza.



No hay ya tantas palabras demás,

ingenios intelectuales

ni burdas teorías.

No hay límites exactos

y tampoco viven demasiado

los efímeros

deseos.



Llevo parpadeos

en los que percibo

mi propia

humanidad.



Me alzo por encima

de añejos calendarios

pliegues de piel

y muros

sensibles.



Abro los ojos

y veo.

Veo.



Se que fueron

segundos, pero

¡Cuánto estuve ahí!



Entonces,

ese inmenso instante

de silencio

es como la bocanada

de aire

que puede tomarse

después de no salir

de debajo del agua

por un tiempo exagerado.



Cada vez,

encuentro fortaleza

en aquella quietud.



Ruego que comas

de la misma

semilla.

Y vuelvas al punto

donde lo tuyo

es tuyo.

Y te recuperas

para que nadie

pueda arrastrarte.



Que tomes al silencio

como una rotunda

actividad.

Sanarás mirándote

al espejo.

Sin críticas, sin culpas

y sin castigos.



Caminas para adentro

hasta encontrar

la matriz sin tiempo;

Allí haces la labor

de una tejedora:

Tomas los puntos

que estaban sueltos

y ejecutas nuevos,

ubicas tu alma

en un renovado

molde.

Las agujas serán

las horas

y los hilos energía

pura.



Se produce un

efecto inmediato:

Comienzas a escuchar,

pero esta vez

con los oídos abiertos.

Tus orejas

limpias, ordinarias

desnudas

transparentes y genuinas.



Hay una sutileza:

Si canto me acerco

pero si hago silencio estoy.

Si hablo me recreo

pero sino, sino

puedo recordar.



Retornar a la semilla:

No olvidar.

Alithea