jueves, 6 de mayo de 2010

Deseos

No puedo ser nada que no sea el ahora mismo.


Padezco de una ansiedad inaudita,

que más que moverme, me paraliza.

Quisiera seguirle el ritmo al viejo Felipe,

que baila la tarantela.



Los sesos, esos sí, tienen trabajo

y también el alma, que sueña.

Pero mis manos

se mueven nerviosas,

aplauden o desaprueban

no plantan pezuñas

para el propio jardín.



Hay más deseos que haceres.

¿Y qué soy?
Absurda estoy,


este otoño

con la belleza de lo irracional. Desatinada.



Ya no cambio más. Habrán de cambiar los otros.

O se irán.



Y nada más.

Soy de Temer

Hace poco explotó mi inocencia resistente.

Me reventó en la cara.

Y por esa grieta herida se me escapa una maldad

que no tenía.

Estancada como el agua de una fuente de plaza

mal querida.

Soy triste, toda triste y vacía.

Y hoy, hoy, mi alma no me asila.

Silenciosa, incompasiva,

hoy, hoy, soy de temer:

Implacable y despiadada.

Ya no seré la misma:

Me he vuelto inclemente, fría

rigurosa, hasta violenta

con tal, con tal

de que no me pases por arriba.

Así

Lo único que quiero es sembrar.


Que renazca todo ese amor nuevo

y que venga hacia a mi

en borbotones.

Así me quedo hasta que

Y qué si estoy triste y sin sentido.

Y qué si deambulo como zombi.

Por esta casa, una,

que ya no es mía y no me importa que sea de nadie más.

Y qué si cuando barro tiro toda la basura en la rejilla de este décimo piso.

Que se tapen todas las cañerías y que reviente el edificio por el aire.

Así estoy, así me quedo.

Hasta que se me pase toda la bronca, todo el hartazgo.

La desilusión, el dolor y la ansiedad.

Hasta que se pudra la incertidumbre,

y salga a la luz el destino.

martes, 20 de abril de 2010

Canto de Nueve Lunas


A mi Trinidad querida


Estaba ella cantando


como si de todo fuera inmune

y se le coló una semilla

que la vino a despertar:

de mujer a mujer-mamá.



Estaba en la granja del nunca jamás

y de un plumazo

hechó raíz en la tierra

desde el medio de las piernas;

Si ahora, por arriba tambalea,

hubo días en que no se dejó así nomás.



Trinó se asustó juró y perjuró

Se dijo cosas absurdas

con la voz del juicio peor.

Ahora pide fuerza, valor

para tomar con entereza

lo que ella misma

creó.



Vendrá tu espejo mayor

espejo de dos.

Amarás como a nadie

esta vez,

más que cualquier amor.

Y no habrá nada más importante

Mi trinor.



Vendrá la niña con el pan

y habrás de cantar entonces

allí, donde debías cantar.

No has de preocuparte

pues tus alas batirás

aunque con ellas no sólo vueles:

a alguien protegerás.

Se trata de ti, por fin.

Se trata de ti.

Allí, en un punto concentrado

hallaré toda tu luz.

Y sabré cuál es tu tarea

Y me dirás, sin querer y sabia

cuál es la mía.



Otra vez, me enseñas el camino.



Ya te sabía madre

en esos tiempos del nunca jamás.

Son tan evidentes

todas las canciones de cuna que llevas contigo.

Y las caderas del dar.

Unas manos hermanas del tambor.

Y las delicias de las ollas.

Toda tú se muestra madre.

Amorosa como la tierra

que es mamá.



Bailaré contigo todas las lunas

y me lo enseñarás todo.

Y cada vez con más equipaje.

No te preocupes,

habrá vuelos siempre.

jueves, 1 de abril de 2010

No Creo

Vasija que no germina


el viento

no le trae semillas.

Fertilizadas las tierras

de por aquí y allá

pero de esta maceta,

en mi puerta

no nace planta

alguna.



No hay creación

y no hay éxtasis.